Empaques rígidos pequeños: el siguiente objetivo de la recuperación


Los recuperadores de material no reciben rígidos pequeños por su tamaño, diversidad de resinas y falta de mercado
¿Cuál sería la solución a este fenómeno?

 

Los plásticos rígidos son elementos fundamentales de la cadena de valor del reciclaje municipal. Aunque la botella de polietileno tereftalato (PET) y los envases de leche de polietileno de alta densidad (HDPE por la sigla en inglés) conforman la mayor parte de los plásticos rígidos, el cambiante flujo de residuos en Estados Unidos introduce en las instalaciones de recuperación un conjunto más complejo de materiales. Independientemente de si estas instalaciones se encuentran preparadas o no, se está abriendo una puerta para el reciclaje de un grupo de plásticos rígidos mixtos.
En el Informe Green Gauge 2011, que compara las actitudes y el comportamiento de los consumidores durante un período de 20 años, se documenta un incremento de 58% en la disposición de los estadounidenses para clasificar en basura los elementos reciclables, y 29% de aumento en su voluntad para adquirir productos empacados en materiales reciclables. Las principales marcas comprenden estos hechos. Desde 2009, Origins ha mantenido un programa en las tiendas para recibir tubos vacíos de cosméticos, botellas y tarros, sin importar la marca. Las marcas también sienten la presión de los consumidores. Walmart está utilizando su índice de productos sostenibles para hacer un reconocimiento al uso de contenido y empaques de plástico reciclado posconsumo diseñados y etiquetados para su reciclabilidad. Esta tendencia ha motivado una investigación más profunda acerca de las barreras al reciclaje de plásticos, como la realizada por Johnson & Johnson sobre el comportamiento de reciclaje de los consumidores, que identificó la importancia de establecer lugares con canecas de reciclaje en los hogares, afuera de la cocina.
Existe una creciente evidencia ambiental de que los plásticos necesitan una mejor gestión. Un artículo publicado en Science (febrero, 2015) calcula que, en 2010, la cantidad de plástico que ingresó al entorno marino estuvo entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas métricas. Esta cifra podría duplicarse en la próxima década si las prácticas de gestión de los residuos no mejoran globalmente. Los reguladores han prestado atención. En 2015, se presentaron dos leyes sobre responsabilidad extendida al productor, una en Maine y otra Rhode Island, que relacionan los empaques con los residuos marinos. Maileuhebego . Aunque amplias, estas medidas añaden presión para la implementación de soluciones de recuperación para los empaques plásticos.
 Los envases rígidos pequeños incluyen frascos de aspirinas y vitaminas, recipientes de cosméticos y de productos de aseo personal, lo mismo que juguetes pequeños y artículos de oficina, como bolígrafos y recipientes. Sus resinas son diversas e incluyen polipropileno, polietileno de alta densidad, poliestireno y policarbonato, entre otras. Las instalaciones de recuperación de materiales son renuentes a recibir elementos rígidos pequeños debido a su tamaño, a la diversidad de las resinas y a la falta de un mercado para los materiales recuperados. De manera que, ¿cómo podemos agregar nuevos materiales a los sistemas existentes de reciclaje? ¿Podemos reorientar los sistemas actuales de recuperación para que los reciclen? ¿Cuál sería una solución viable?
Los sistemas de procesamiento de un solo flujo están configurados para separar los materiales por tamaño y forma, y luego, por tipo de material. Este esquema funciona bien cuando cialisfrance24.com se separa papel de botellas de refrescos y de detergentes, pero encuentra problemas con los plásticos pequeños. Aunque en el actual sistema de reciclaje municipal es improbable que se recuperen los objetos rígidos pequeños, no es ilógico pensar en un sistema que pudiera hacerlo. Las instalaciones municipales de reciclaje podrían añadir un clasificador óptico como parte del sistema. Sin embargo, serían necesarios volúmenes y mercados suficientemente grandes para justificar las inversiones de capital. En cualquier caso, los materiales rígidos pequeños podrían comercializarse como parte de una paca de plásticos mixta hasta que hubiese la cantidad suficiente para hacer un tipo de resina.
Aunque existen lotes de rígidos pequeños en el mercado, la evaluación de cómo impactan el sistema de reciclaje y de si pueden recuperarse de manera económica requiere la participación de quienes comparten intereses en las soluciones. Serían necesarios un trabajo conjunto entre marcas y el conocimiento experto a lo largo de la cadena de valor. Trabajando juntos y compartiendo recursos se reducen los riesgos y las inversiones para todos. Es un propósito ambicioso: si vamos a convertir a los plásticos rígidos pequeños en el siguiente objetivo “aún no reciclado” que queremos recuperar, una aproximación consistente es necesaria para no llevarlos al vertedero.

 

Este artículo viene de la revista impresa con el código 0215SOSTENIBILIDAD. http://www.elempaque.com